jueves, 4 de octubre de 2012

Sueña en grande, porque nuestro Dios es grande



“Yo haré de ti una gran nación y te bendeciré; engrandeceré tu nombre y serás una bendición”. Génesis 12:2

El futuro es conocido por Dios pero desconocido por nosotros, y Él quiere que soñemos con lo que Él tiene para nosotros para que lo anhelemos; por eso, debemos soñar y no permitir que nadie robe nuestros sueños, porque sólo Él conoce lo que nos tiene.

Cuando sueñes, no te limites pensando que es muy costoso, que es inalcanzable, que no te lo mereces, porque cosas que tú piensas que nunca tendrás son las que tiene para nosotros.

Defiende, lucha por ellos, y si se tardasen en llegar, recuerda que los cielos declaran que hemos sido bendecidos con toda la bendición en los lugares celestiales y que Él apresura Su Palabra para que se cumpla.

Embarázate de los sueños que Dios te ha dado y cuídalos como un bebé en tus entrañas, hasta que nazcan y compruebes que para Dios no hay imposibles. Sueña en grande porque nuestro Dios es grande.


No hay comentarios: